La complejidad organizacional en tiempos de constantes cambios, la dinámica social que conduce a la elaboración de más y mejores estrategias de gestión y del Capital Humano como actor fundamental en todas las dimensiones de la actividad empresarial, el vertiginoso avance de las tecnologías y las mayores exigencias de los clientes en la inmediatez y complejidad de sus requerimientos; presentan desafíos en donde las relaciones humanas y los valores intangibles de la organización adquieren cada vez mayores niveles de importancia y una particular objetivación para su análisis.
En este contexto, donde la única certeza es el permanente cambio, se requiere que los profesionales de Recursos Humanos desarrollen competencias y habilidades que contribuyan a que todas las personas de la organización estén alineadas y comprometidas con los planes y objetivos estratégicos de la empresa, respondiendo con agilidad y flexibilidad a los nuevos desafíos y oportunidades del mercado.
En nuestro país las organizaciones atraviesan por dificultades propias de la economía y condiciones del mercado, afectándolas en todas sus dimensiones y en particular a los departamentos de Recursos Humanos cuyos responsables han llegado a los despidos que en muchos casos se limitan a meras directivas de reducción del gasto. Nada más penoso para un trabajador que esta situación de ajuste deshumanizado que también afecta a quienes tienen que asumir el rol de ejecutores de estas acciones.
Si hay algo que las personas tienen es memoria y consecuencia con las acciones, por lo cual estas crisis solo provocan fisuras y desconfianza en la fuerza laboral que aún con el paso del tiempo se torna difícil revertir, generando un gran desafío para los responsables de las Organizaciones.
En cuanto a la tecnología, el profesional de Recursos Humanos no sólo debe observar y promocionar los beneficios que proporcionan las redes y sistemas de información sino también integrarlas y ser una parte activa para poder aprovechar todas las ventajas que éstas ofrecen. Las redes sociales, tecnologías integradas de gestión y entornos colaborativos, deben formar parte de la estrategia de los departamentos de Recursos Humanos, asumiendo el rol de agentes del cambio para la inclusión de los trabajadores y el favorecimiento de la cultura digital en las empresas.
En este sentido, es crucial para la incorporación y mantenimiento del talento, comprender a las nuevas generaciones de trabajadores motivados por las tecnologías y el desarrollo social. La alineación de valores entre colaboradores y empresa comienza a ser vital, poniendo de manifiesto la necesidad de una nueva forma de entender la gestión del Capital Humano. Los trabajadores de la generación Y (del milenio), a diferencia de las anteriores, demandan participar en empresas que coincidan con su estilo de vida y valores, prefieren actividades desafiantes que les permitan ser creativos e innovadores, buscan la espontaneidad, diversidad, autonomía y libertad de trabajo, como así también el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Comprender la actividad de estos colaboradores y emprendedores es poner una especial mirada en la marca personal de los mismos, quienes han encontrado un eficaz medio para su promoción a través de las redes sociales, convirtiéndose en muy poco tiempo en personas cuyo reconocimiento social pueden alcanzar altos niveles de relevancia.
Estas personas pueden llegar a convertirse en verdaderos influyentes dentro de su área de experiencia, por lo cual las organizaciones deben desarrollar la capacidad para detectarlos y ofrecerles oportunidades para desplegar su marca personal tanto dentro como fuera de la empresa generando valor para ambos.
Con respecto a la capacitación y desarrollo de estos trabajadores, el profesional de Recursos Humanos debe comprender la importancia del aprendizaje colaborativo basado en comunidades de transmisión del conocimiento, donde cada persona asume la responsabilidad de su formación. Los EPA. (Entorno Personal de Aprendizaje) cobran cada vez mayor auge, cada persona diseña y construye su aprendizaje, siendo éste el punto clave donde el área de Recursos Humanos tiene que intervenir articulando y facilitando el proceso de aprendizaje colaborativo para beneficio del trabajador y de la organización.
Finalmente, los profesionales de Recursos Humanos tienen una misión estratégica en las organizaciones y por consiguiente la responsabilidad de impulsar el desarrollo de la fuerza laboral, la innovación y creatividad para mejorar los resultados empresariales, en consonancia con los nuevos desafíos Socio-Técnicos que presentan las tendencias del cambio en la actualidad.
En nuestro país las organizaciones atraviesan por dificultades propias de la economía y condiciones del mercado, afectándolas en todas sus dimensiones y en particular a los departamentos de Recursos Humanos cuyos responsables han llegado a los despidos que en muchos casos se limitan a meras directivas de reducción del gasto. Nada más penoso para un trabajador que esta situación de ajuste deshumanizado que también afecta a quienes tienen que asumir el rol de ejecutores de estas acciones.
Si hay algo que las personas tienen es memoria y consecuencia con las acciones, por lo cual estas crisis solo provocan fisuras y desconfianza en la fuerza laboral que aún con el paso del tiempo se torna difícil revertir, generando un gran desafío para los responsables de las Organizaciones.
En cuanto a la tecnología, el profesional de Recursos Humanos no sólo debe observar y promocionar los beneficios que proporcionan las redes y sistemas de información sino también integrarlas y ser una parte activa para poder aprovechar todas las ventajas que éstas ofrecen. Las redes sociales, tecnologías integradas de gestión y entornos colaborativos, deben formar parte de la estrategia de los departamentos de Recursos Humanos, asumiendo el rol de agentes del cambio para la inclusión de los trabajadores y el favorecimiento de la cultura digital en las empresas.
En este sentido, es crucial para la incorporación y mantenimiento del talento, comprender a las nuevas generaciones de trabajadores motivados por las tecnologías y el desarrollo social. La alineación de valores entre colaboradores y empresa comienza a ser vital, poniendo de manifiesto la necesidad de una nueva forma de entender la gestión del Capital Humano. Los trabajadores de la generación Y (del milenio), a diferencia de las anteriores, demandan participar en empresas que coincidan con su estilo de vida y valores, prefieren actividades desafiantes que les permitan ser creativos e innovadores, buscan la espontaneidad, diversidad, autonomía y libertad de trabajo, como así también el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Comprender la actividad de estos colaboradores y emprendedores es poner una especial mirada en la marca personal de los mismos, quienes han encontrado un eficaz medio para su promoción a través de las redes sociales, convirtiéndose en muy poco tiempo en personas cuyo reconocimiento social pueden alcanzar altos niveles de relevancia.
Estas personas pueden llegar a convertirse en verdaderos influyentes dentro de su área de experiencia, por lo cual las organizaciones deben desarrollar la capacidad para detectarlos y ofrecerles oportunidades para desplegar su marca personal tanto dentro como fuera de la empresa generando valor para ambos.
Con respecto a la capacitación y desarrollo de estos trabajadores, el profesional de Recursos Humanos debe comprender la importancia del aprendizaje colaborativo basado en comunidades de transmisión del conocimiento, donde cada persona asume la responsabilidad de su formación. Los EPA. (Entorno Personal de Aprendizaje) cobran cada vez mayor auge, cada persona diseña y construye su aprendizaje, siendo éste el punto clave donde el área de Recursos Humanos tiene que intervenir articulando y facilitando el proceso de aprendizaje colaborativo para beneficio del trabajador y de la organización.
Finalmente, los profesionales de Recursos Humanos tienen una misión estratégica en las organizaciones y por consiguiente la responsabilidad de impulsar el desarrollo de la fuerza laboral, la innovación y creatividad para mejorar los resultados empresariales, en consonancia con los nuevos desafíos Socio-Técnicos que presentan las tendencias del cambio en la actualidad.
