Cuadro de Mando Integral

CUADRO DE MANDO INTEGRAL
El Cuadro de Mando Integral (CMI) es un modelo de planificación y gestión, en el que se traduce la estrategia y la misión de una organización en objetivos medidos a través de indicadores ligados a planes de acción. El seguimiento periódico de estos indicadores permite contar con un mayor conocimiento de la situación general y particular de la organización.
Esta herramienta articula las perspectivas financieras y no financieras referidas al corto y largo plazo que reflejan los resultados de las acciones del pasado y medidas inductoras de la actuación a futuro. Las evaluaciones del desempeño de una organización basadas exclusivamente en medidas financieras “no son suficientes”, debido a la presencia de un ambiente de negocios cada vez más complejo y competitivo en donde los activos intangibles y las relaciones humanas cada día son más importantes.
Para el desarrollo de un (CMI) es fundamental saber qué información requieren los directivos y cómo ajustarla convenientemente a sus planes y necesidades. Uno de los vicios más comunes es la superabundancia de datos y detalles que en ocasiones suele abrumar y complicar el análisis, sin reflejar claramente la realidad de la Organización. Una buena gestión de la información a través del (CMI) es de suma importancia para la toma de decisiones, ya que esta herramienta posibilita monitorear a la empresa de forma permanente como así también realizar un diagnóstico de situación en cualquier momento.
La verdadera utilidad de un (CMI) se encuentra cuando se transforma de una mera práctica de medición a través de sus indicadores, en un sistema de gestión que permite examinar cómo se está llevando adelante la estrategia a corto, mediano y largo plazo a partir de sus declaraciones, planes y objetivos estratégicos.
Robert Kaplan y David Norton en (The Balanced Scorecard) 2da. Ed. El Cuadro de Mando Integral transforma la misión y estrategia en objetivos e indicadores organizados en cuatro perspectivas diferentes: financiera, clientes, procesos internos y formación y crecimiento. El cuadro de mando proporciona un marco, una estructura y un lenguaje para comunicar la misión y la estrategia; utiliza las mediciones para informar a los empleados sobre las causas del éxito actual y futuro. Al articular los resultados que la organización desea y los inductores de esos resultados, los altos ejecutivos esperan canalizar las energías, las capacidades y el conocimiento concreto de todo el personal de la organización hacia la consecución de los objetivos a largo plazo. El Cuadro de Mando Integral debe ser utilizado como un sistema de comunicación, de información y de formación. Las cuatro perspectivas permiten un equilibrio entre los objetivos a corto y largo plazo, entre los resultados deseados y los inductores de actuación de esos resultados y entre las medidas objetivas más duras y las más suaves y subjetivas.
Kaplan y Norton enfatizan que: las mediciones son importantes: “Si no puedes medirlo, no puedes gestionarlo”. El sistema de medición de una organización afecta muchísimo el comportamiento de la gente, tanto del interior como del exterior de la organización. Si las empresas han de sobrevivir y prosperar en la competencia de la era de la información, han de utilizar sistemas de medición y de gestión derivados de sus estrategias y capacidades.

Nuevos desafíos Sociales y Técnicos

LOS PROFESIONALES DE RECURSOS HUMANOS Y LOS NUEVOS DESAFÍOS SOCIALES Y TÉCNICOS DE LA ACTUALIDAD.
La complejidad organizacional en tiempos de constantes cambios, la dinámica social que conduce a la elaboración de más y mejores estrategias de gestión y del Capital Humano como actor fundamental en todas las dimensiones de la actividad empresarial, el vertiginoso avance de las tecnologías y las mayores exigencias de los clientes en la inmediatez y complejidad de sus requerimientos; presentan desafíos en donde las relaciones humanas y los valores intangibles de la organización adquieren cada vez mayores niveles de importancia y una particular objetivación para su análisis.
En este contexto, donde la única certeza es el permanente cambio, se requiere que los profesionales de Recursos Humanos desarrollen competencias y habilidades que contribuyan a que todas las personas de la organización estén alineadas y comprometidas con los planes y objetivos estratégicos de la empresa, respondiendo con agilidad y flexibilidad a los nuevos desafíos y oportunidades del mercado.
En nuestro país las organizaciones atraviesan por dificultades propias de la economía y condiciones del mercado, afectándolas en todas sus dimensiones y en particular a los departamentos de Recursos Humanos cuyos responsables han llegado a los despidos que en muchos casos se limitan a meras directivas de reducción del gasto. Nada más penoso para un trabajador que esta situación de ajuste deshumanizado que también afecta a quienes tienen que asumir el rol de ejecutores de estas acciones.
Si hay algo que las personas tienen es memoria y consecuencia con las acciones, por lo cual estas crisis solo provocan fisuras y desconfianza en la fuerza laboral que aún con el paso del tiempo se torna difícil revertir, generando un gran desafío para los responsables de las Organizaciones.
En cuanto a la tecnología, el profesional de Recursos Humanos no sólo debe observar y promocionar los beneficios que proporcionan las redes y sistemas de información sino también integrarlas y ser una parte activa para poder aprovechar todas las ventajas que éstas ofrecen. Las redes sociales, tecnologías integradas de gestión y entornos colaborativos, deben formar parte de la estrategia de los departamentos de Recursos Humanos, asumiendo el rol de agentes del cambio para la inclusión de los trabajadores y el favorecimiento de la cultura digital en las empresas.
En este sentido, es crucial para la incorporación y mantenimiento del talento, comprender a las nuevas generaciones de trabajadores motivados por las tecnologías y el desarrollo social. La alineación de valores entre colaboradores y empresa comienza a ser vital, poniendo de manifiesto la necesidad de una nueva forma de entender la gestión del Capital Humano.  Los trabajadores de la generación Y (del milenio), a diferencia de las anteriores, demandan participar en empresas que coincidan con su estilo de vida y valores, prefieren actividades desafiantes que les permitan ser creativos e innovadores, buscan la espontaneidad,  diversidad, autonomía y libertad de trabajo, como así también el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Comprender la actividad de estos colaboradores y emprendedores es poner una especial mirada en la marca personal de los mismos, quienes han encontrado un eficaz medio para su promoción a través de las redes sociales, convirtiéndose en muy poco tiempo  en personas cuyo reconocimiento social pueden alcanzar altos niveles de relevancia.
Estas personas pueden llegar a convertirse en verdaderos influyentes dentro de su área de experiencia, por lo cual  las organizaciones deben desarrollar la capacidad para detectarlos  y ofrecerles oportunidades para desplegar su marca personal tanto dentro como fuera de la empresa generando valor para ambos.
Con respecto a la capacitación y desarrollo de estos trabajadores, el profesional de Recursos Humanos debe comprender la importancia del aprendizaje colaborativo basado en comunidades de transmisión del conocimiento, donde cada persona asume la responsabilidad de su formación. Los EPA. (Entorno Personal de Aprendizaje) cobran cada vez mayor auge, cada persona diseña y construye su aprendizaje, siendo éste el punto clave donde el área de Recursos Humanos tiene que intervenir articulando y facilitando el proceso de aprendizaje colaborativo para beneficio del trabajador y de la organización.
Finalmente, los profesionales de Recursos Humanos tienen una misión estratégica en las organizaciones y por consiguiente la responsabilidad de impulsar el desarrollo de la fuerza laboral, la innovación y creatividad para mejorar los resultados empresariales, en consonancia con los nuevos desafíos Socio-Técnicos que presentan las tendencias del cambio en la actualidad.

Estándar Internacional (ISO 9001:2015)

ISO 9001:2015
La norma ISO 9001:2015 será el estándar internacional de carácter certificable que regule los sistemas de gestión de la calidad.
Esta norma sucederá a ISO 9001:2008 y reflejará al nuevo esquema normativo fijado por la International Standards Organization. ISO tiene establecida una frecuencia de 5 años para la revisión de sus normas con el objeto de mantener adaptados sus contenidos y requisitos a las últimas tendencias y cambios que se producen.
La revisión del estándar  2008 y el desarrollo de la nueva norma ISO 9001:2015 se encuentra a cargo del Comité ISO/TC 176/SC 2, que viene trabajando desde el año 2012 y como resultado previo se pueden mencionar algunos cambios que introduce esta quinta versión de la norma.
   - Se revisa el lenguaje y se amplía hacia la generación de servicios.
   - Se explicita cómo abordar el enfoque a procesos.
   - Se elimina el concepto de acción preventiva.
   - Registros y documentos pasan a denominarse información documentada.
   - Se amplía el concepto de cliente a parte interesada.
   - Se introduce el concepto de Gestión del Cambio muy ligado a modelos de Excelencia.
   - Se va a instar a las organizaciones al aprovechamiento de las oportunidades de mejora.
La emisión de esta norma supondrá un período de transición de tres años que comenzará desde su publicación a finales de 2015 hasta finales de 2018, para revalidar los certificados emitidos respecto de la norma de 2008. Todas las certificaciones iniciales que se emitan a partir de 2017 deberán realizarse bajo el nuevo estándar.

Norma Internacional (ISO 10667)

ISO 10667
A finales de 2012, la Organización Internacional de Normalización (ISO) publicó la primera norma internacional (ISO 10667) aplicada al campo específico de la evaluación de personas, grupos y organizaciones en contextos laborales, por iniciativa del Instituto Alemán DIN., aprobada por el Comité TC230 el 17 de diciembre de 2010.
Esta nueva norma de procedimientos y métodos para la evaluación de personas en entornos laborales y contextos organizacionales, está orientada a insertar elementos de los sistemas de Calidad y Mejora Continua en el ámbito de la gestión de Recursos Humanos y específicamente, en los procesos de evaluación de personas en contextos laborales.
ISO 10667 describe el proceso de evaluación de personas, grupos y organizaciones en contextos laborales desde una perspectiva basada en evidencias, medible y aplicable a nivel internacional.
Su objetivo principal es generar confianza en los procesos de evaluación de personas, difundir buenas prácticas en cuanto a procedimientos y métodos para asegurar tanto la equidad de los sistemas de evaluación como la calidad en la provisión de estos servicios.
Esta norma está dirigida a personas y grupos que tienen relación con el proceso de evaluación de personal en cualquiera de sus fases, por lo que sería aplicable a todas las empresas con empleados.